25/11/08

El Sr. Dentista


Después de tener cita desde hace 10 días, ayer fui al dentista para una revisión.
Según se iba acercando el momento se me pasó por la cabeza anular la hora por los nervios que me causa la visita al Sr. Dentista, pero al final me armé de valor y fui.

Entré en la consulta temblando. Suponía que era del frío que hacía, pero no, claro que no era eso, eran los nervios, porque allí la temperatura era templada y yo cada vez me parecía más a un flan.

Cuando me senté en aquel sillón con tantos aparatos alrededor, y me dijo el Sr. Dentista que abriera la boca… ¡no podía!
Era tal la tensión nerviosa que se había apoderado de mí que me era imposible mover ni un músculo.
Él, sin darle mayor importancia, empezó a hablarme de la higiene bucal y de lo importante que es un buen cepillado después de cada comida y el uso de la seda dental, cosa que yo sé y practico a diario; y con su charla consiguió que al final me relajara y pudiera abrir la boca.

Después de estar un buen rato mirando por todos los rincones de mi cavidad bucal y de invadírmela con esos chorritos de agua y de aire tan desagradables, me dijo que todo estaba bien y que lo único que me recomendaba era una limpieza dental.
Y en seguida le pregunté: “sólo es una recomendación, no?” (pensando en dejarlo aparcado de momento).
Me dijo que sí, pero me recomendó que no lo dejara.

Después de salir de la consulta empecé a pensar en el día tan desagradable que había pasado por culpa de los nervios, cuando en realidad tampoco había sido para tanto, y al llegar a casa lo primero que hice fue llamar a la consulta del Sr. Dentista para que me dieran cita y hacerme la limpieza que me recomendó, lo antes posible.

Todavía no sé como tomé esa decisión, pero ya está hecho y en pocos días volveremos a vernos las caras, bueno él a mi me verá la boca.

31 comentarios:

Esther dijo...

Hola! mira hoy estreno yo la entrada.. jaja.Yo fuí el año pasado por verano y me tuve que sacar dos muelas del juicio que se me picaron pues tenía la encia como por arriba de ellas y claro no dejaba que las cepillara bien... La verdad para ser extracciones que yo creía que iba a ser peor no fué para tanto.. casi le tengo más pánico al ginecólogo que al dentista porque como sea uno con poco tacto no veas como duele.. jajaja.

La limpieza de boca haces bien en hacertela asi los tendrás mejor aún los dientes viene bien una de vez en cuando..

besitos

Carmen dijo...

Esther buenos días. A mi lo del ginecólogo me da un poco igual porque nunca me han hecho daño, pero el dentista si me lo ha hecho.

Me alegro que no te dolieran las muelas de juicio cuando te las extrajeron, porque dicen que son muy dolorosas y yo he visto a mi amiga sufrir mucho con ellas.

Que tengas un día fantástico wapa.

Muchos besitos!!!

MATANUSKA dijo...

ayssss odio al dentista y sus ruidos ñiiiiiiiiiiii y más ñiiiii rrrrrrr rrrrrrr y venga fhsffffffffff, jajaja hoy no estoy.

besos wapa

Carmen dijo...

Matanuska, a mi tampoco me gusta y creo que este sentimiento hacia el dentista es un poco generalizado.

Besitos wapa y que tengas un buen día

toñi dijo...

El dentista siempre da terror pero es algo inprescindible tener una boca sana por el bien nuestro y para el dia de mañana. Un beso

Montse dijo...

Yo me pongo enferma desde que pido la cita al dentista.

Mi limpieza diaria de dientes dura más que la ducha, que si cepillo eléctrico, cepillos interdentales, seda dental y enjuague hasta que la lengua casi me explota, porque para las limpiezas de boca, me cuesta hasta llorar.

Ahora los dentistas son otra cosa pero las que hemos probado los "antiguos", es muy difícil que vayamos relajadamente al "torturador".

De todas maneras, una limpieza es un poco pesada pero no duele, ánimo preciosa

Besitos

Currini dijo...

Carmen... Lo describes todo tan perfecto que parece que es uno el que está sentadito..temblandito y "tiritando" de frio.

No quiero meter miedo a nadie pero hay que tener cuidado con los dentistas inexpertos pues a una amiga mia en una de esas limpiezas le produjeron una "burbuja gaseosa" y lo pasó bastante mal durante algún tiempo.

Tampoco es una cosa que ocurra todos los días y yo sigo yendo al dentista con la frecuencia que el caso requiere.

Si esa es tu boca la verdad es que la tienes perfecta.

Un abrazo Carmen y ya mañana es Miércoles.

Carmen dijo...

Toñi, tienes razón en la importancia de la salud de nuestra boca.

Besos mi niña wapa

Carmen dijo...

Montse, realmente nunca he tenido grandes dolores en la boca, pero si he visto a amigas sufriendo por ello.
Yo también dedico mucho tiempo a la higiena bucal, precisamente por el miedo al dentista.

Besos y gracias por tus ánimos wapa

Carmen dijo...

Currini, ya contaré como me fue la limpieza y espero que no haya demasiado que contar porque sería una buena señal.

Mañana ya es miércoles y para tí un día importante y amistoso, ¡Disfrútalo!

Besos y buen día

Juancar dijo...

Yo tb le tengo pánico a los dentistas. Sólo voy cuando no tengo más remedio y "acojonado".

Parece un mal endémico.

Besos

Carmen dijo...

Juancar es que esta es una de las visitas más desagradables que podemos hacer.

Besos y buen día

Adolfo Payés dijo...

gracias carmen es necesaria esta información ta interesante y sobre todo los dientes que la sonrisa es lo primero en ver en las personas...

saludos fraternos un abrazo

Carmen dijo...

Adolfo, y una sonrisa siempre es muy agradable.

Besos y buen día

Gaby dijo...

Pues yo comparto tus nervios en estas visitas.
De niña use frenos y paladar y supongo que me quedó el repelus ante las visitas al dentista.
Pero por desgracia son necesarias. :)

Te deseo un bonito día.

Carmen dijo...

Gaby, estas son visitas necesarias.

Besos y que tengas un lindo día

Fernando Manero dijo...

Eres una mujer valiente, por lo que creo que exageras. Nerviosa al principio, supiste hacer frente a la tortura que siempre supone el dentista. Pero párate a pensar en la valentía que demostraste y en el resultado obtenido para llegar a la conclusión de que has ganado la batalla y tus dientes y tu salud han salido beneficiados.

MoHiKaNa dijo...

Uffff yo también le tengo manía al dentista pero creo que es por culpa de una que era un desagradable y me hizo un daño horroroso al quitarme una muela del juicio y lo tengo tan grabado que cada vez que tengo que ir al dentista lo paso fatal.

Biquiños¡¡¡

Minombresabeahierba dijo...

Carmen: no se me asuste!conserve esa hermosa sonrisa! besos

mosquetera jessi dijo...

jejeje,eso del dentista,yo solo voy a hacerme limpiezas pq demomento aun aun no me hecho ningun empaste pq no tengo nada picado!!!jejejeje un beso

Marcela dijo...

¿Por qué será que da tanto miedo ir al dentista? Yo voy seguido llevando a mi hija (¡la bendita ortodoncia!) pero doy vueltas y vueltas para sacar una cita para mí...
Beso!

El Ente dijo...

el terror al dentista es algo que comparto contigo Carmen jejeje pero al igual que tu al final le dejo que haga con mi boca lo que quiera jajajaja

Besos corazon!!!

tejedora dijo...

Acudo al dentista nerviosa antes, durante y después. Es amigo mío y hasta tiene que decirme que me esté quieta. Anteriormente visité a uno durante mucho tiempo: imagínate… para la corrección dental.

Un beso y encantada en visitar tu blog.

Carmen dijo...

Fernando, gracias por tus agradables palabras de ánimo.

Besos y que tengas un buen día

Carmen dijo...

Mohikana, a veces los recuerdos nos juegan malas pasadas.

Besos mi niña y que tengas un buen día

Carmen dijo...

Mi Nombre, gracias por tus buenos deseos.

Besos y que engas un lindo día

Carmen dijo...

Jessi, pues intenta conservar tu boca como la tienes y te ahorrarás muchos nervios.

Besos wapa y te deseo un lindo día

Carmen dijo...

Marcela, pues no lo dejes que es muy necesario tener la boca sana.

Besos y ánimos wapa

Carmen dijo...

El Ente, ya una vez que estás sentada en el sillón frente al dentista pues que haga lo que vea necesario...

Besos y que tengas un lindo día

Carmen dijo...

Tejedora, gracias por tu agradable visita.

La corrección dental debe de haberte dejado la dentadura preciosa.

Besos y nos leemos

senovilla dijo...

Los dentistas de nuestra niñez tienen la culpa de los miedos de nuestra madured.

Saludos Cordiales.